OneNightCircus es un laboratorio creativo que rechaza las categorías.
Trabajo con realidad virtual, diseño gráfico, experimentos editoriales e instalaciones espaciales, no porque crea en la interdisciplinariedad como concepto, sino porque creo en seguir las ideas adondequiera que me lleven.
Mi trabajo se guía por tres principios:
Riesgo estético
No me interesa el diseño seguro. Cada proyecto es una oportunidad para desafiar las formas, desafiar las convenciones y explorar los límites del lenguaje visual.
Profundidad experiencial
Ya sea inmersivo o impreso, digital o físico, mi trabajo está diseñado para ser sentido, no solo visto. Creo experiencias que perduran, provocan y resuenan.
Efimeridad y permanencia
Algunos de mis proyectos desaparecen al terminar. Otros están diseñados para perdurar. Ambos enfoques son válidos. Ambos son necesarios.
Diseño para el momento en que la percepción cambia: cuando un libro se convierte en un mundo, cuando un espacio virtual se convierte en recuerdo, cuando una tipografía se convierte en arquitectura.
OneNightCircus no es un estudio.
Es un experimento continuo sobre lo que el diseño puede llegar a ser cuando se niega a permanecer inmóvil.
Influencias y enfoque
Mi trabajo se nutre del diseño brutalista, el cine experimental, la estética glitch, el arte del libro, la teoría arquitectónica y la poética del fracaso. Me influencian tanto la música electrónica y la Bauhaus como el diseño de videojuegos y el arte de instalación digital.
Comienzo cada proyecto con una investigación, no solo visual sino conceptual. Me planteo preguntas como:
¿Cómo se ve la ausencia en un espacio virtual? ¿Se puede diseñar un libro para que se resista a la lectura? ¿Cómo cambia la materialidad la percepción?
A partir de ahí, construyo iterativamente: dibujando código, improvisando con tipografía, superponiendo texturas y formas hasta que el proyecto revela su propia lógica.
El proceso es riguroso pero abierto a la casualidad. Diseño sistemas y luego los rompo.